Germany

El principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas (CBDR, por su sigla en inglés) es considerado uno de los principales logros de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo que tuvo lugar en Río de Janeiro en 1992. Veinte años después, este principio se ha convertido en un punto focal de las actuales negociaciones sobre el cambio climático y la agenda post-2015. Los países en desarrollo que conforman el Grupo de los 77 quieren preservar el principio sin cambios. Pero los EE.UU., la UE y otros países industrializados quieren eliminarlo en su forma actual. Argumentan que las estructuras de poder globales han cambiado. En su opinión, el intercambio equitativo de la responsabilidad debe incluir contribuciones a la protección del clima de las economías emergentes como China, India y Brasil. "Si no se logra el consenso, en 2015 no habrá ni un nuevo tratado climático global ni un programa mundial de desarrollo digno de este nombre", escribe Jens Martens, director de Global Policy Forum.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) planteó la adopción de un código de conducta para las corporaciones transnacionales en los años 70 pero la idea nunca llegó a despegar debido a la oposición vigorosa del poderoso sector privado y los países industrializados. Ahora, la historia vuelve a repetirse.

La redacción de un tratado internacional que responsabilice a las compañías transnacionales por sus violaciones a los derechos humanos cobró impulso en el actual período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Las Naciones Unidas en Ginebra, que concluye este viernes 27.

"Los actores empresariales tuvieron un éxito absoluto con la implementación de estrategias de relaciones públicas que contribuyeron a presentar a las empresas comerciales como buenas ciudadanas corporativas”: Jens Martens

Gustave Assah.

Los participantes de la reunión de la sociedad civil sobre estrategias en monitoreo y cabildeo organizada por Social Watch en Montevideo el pasado mes de febrero cuentan como trabajan y como su trabajo se relaciona con la enorme tarea de hacer responsables a los poderosos. Vea aquí lo que dijeron.

En un nuevo informe titulado "La influencia de las empresas en el proceso post- 2015", Lou Pingeot de Global Policy Forum, analiza la influencia de las empresas transnacionales en el proceso post-2015. Esta publicación de Brot für die Welt , Global Policy Forum y Misereor ofrece una visión general de los principales actores corporativos en el proceso post-2015 y la manera en que dan forma al discurso sobre el desarrollo. El informe reclama una mayor transparencia en torno a la participación de las empresas en los procesos de la ONU, incluido su apoyo financiero a las iniciativas de las Naciones Unidas, así como también una mayor reflexión sobre los riesgos de que los intereses privados de las empresas impulsen la agenda de desarrollo.

Jens Martens. (Foto: IISD.)

La ONU ha puesto en marcha un amplio debate a nivel mundial sobre la nueva agenda de desarrollo post 2015. En este proceso, existe el peligro de un exceso de consulta”, advierte en esta entrevista Jens Martens, director de la Oficina Europea del Foro de Política Global y miembro del Consejo del Foro de Política Global en Nueva York, quien ha seguido de cerca estos temas como coordinador del Grupo de Reflexión Sociedad Civil sobre Perspectivas de Desarrollo Global (2001-2012) y copresidente y miembro del Comité Coordinador de Social Watch. Y pide a las organizaciones no gubernamentales (ONG) que formulen alternativas que vayan más allá de lo que es actualmente políticamente posible.

El desarrollo sustentable parece ser ampliamente aceptado en el país. Sin embargo, existen todavía retrasos intencionales y resistencia. El cambio climático no está siendo abordado adecuadamente y las fuentes de energía renovable todavía dependen de los subsidios del gobierno y de los consumidores. Por otra parte, se están reduciendo estos subsidios, en particular para la energía solar, a la vez que se extiende la vida operativa de las centrales nucleares. Además, el ítem que contemplaba la compensación económica para los países afectados por el cambio climático fue eliminado del proyecto de presupuesto para el 2011. Mientras tanto la brecha entre ricos y pobres no deja de crecer y las políticas sociales no son implementadas debidamente.
El cambio de gobierno como resultado de las elecciones de 2009 aún no ha producido beneficio alguno para los pobres y demás afectados por la crisis financiera. No se percibe un cambio de rumbo en el mercado laboral ni en las políticas sociales, y el empobrecimiento de grandes sectores de la sociedad prosigue. Por otra parte, las cuestiones medioambientales han tenido un papel muy secundario en la respuesta del Gobierno a la crisis. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, sólo 6 de las 32 medidas de estímulo a la economía tuvieron un impacto positivo en el medioambiente, y apenas 13% de ellas pueden considerarse sostenibles.
book image
Wirtschaftliche Phänomene beschreibt man gerne mit Metaphern, die mit Wasser zu tun haben: Geld »fließt«, Wohlfahrtsgewinne »sickern« zu den Armen durch, Geld»quellen« »sprudeln« oder »versiegen«, Kapital »strömt« …
Informe
alemán 2009
de Social Watch

Miércoles 18 de noviembre 2009, 10:30.

En vista de las crisis mundiales, se debe cumplir con los derechos humanos antes que con los intereses económicos.

Este miércoles 18 de noviembre, el informe alemán 2009 de Social Watch, Globale Krisen – Soziale Folgen und politische Konsequenzen (Crisis globales – impacto social y consecuencias políticas) habrá de ser presentado en el centro de convenciones del edificio de la prensa, habitación 0107,
Schiffbauerdamm 40, esquina Reinhardtstr. 55, 10117 Berlín

Syndicate content