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"Los países ricos deben comenzar a proporcionar financiamiento público para el clima a la escala necesaria para apoyar no solo la adaptación sino también los daños y perjuicios, y deben hacerlo de acuerdo con su responsabilidad y capacidad de actuar". Este es el mensaje principal de un informe técnico titulado ¿Es posible la justicia ante los daños y perjuicios del cambio climático?, presentado en vísperas de la Conferencia de la ONU sobre cambio climático (COP25) que se celebrará en Madrid del 2 al 13 de diciembre.

El Grupo Interinstitucional de Expertos de las Naciones Unidas sobre los Indicadores de los ODS (IAEG-SDG) se encuentra en las etapas finales de preparación de sus propuestas para la Revisión Integral 2020 del marco global de indicadores, la que se debe presentar a la Comisión de Estadística antes del 30 de noviembre.

El IAEG-SDG fue establecido por la Comisión de Estadística de la ONU para identificar un conjunto de indicadores por los cuales medir el progreso en los SDG. El marco global de indicadores resultante se debatió en la reunión de la Comisión en marzo de 2016 y se aceptó, sujeto a mejoras a medida que se perfeccionaban las metodologías. Posteriormente, el marco se presentó a una amplia consulta en línea y el proceso de revisión ha continuado a través de nueve reuniones semestrales del IAEG-SDG, a las que asistieron agencias y estados miembros, así como la sociedad civil.

Después que los jefes de Estado vuelven a sus países, la Asamblea General de las Naciones Unidas y sus comités continúan su trabajo anual en una miríada de temas. En las próximas reuniones, los muchos asuntos discutidos durante la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el Diálogo de alto nivel sobre la financiación para el desarrollo y la reunión de alto nivel sobre la estrategia SAMOA para los pequeños estados insulares requerirán debatir sobre las condiciones macroeconómicas para el desarrollo y los derechos humanos.

La quema de la Amazonía, el "pulmón del planeta”, especialmente en Brasil, llegó esta semana a un largo y apasionado debate en el pleno de la Eurocámara.

La preocupación común no se traduce, no obstante,  en una visión compartida de en dónde buscar tanto culpas como soluciones. Con todo, el acuerdo de la UE con los países del MERCOSUR,  logrado en junio de 2018, es el principal sospechoso de la quema de bosque para ganar tierra agroganadera.

Dinamarca, Suecia y Finlandia son los países mejor clasificados en términos de desarrollo sostenible, mientras que Níger, Chad y la República Centroafricana tienen los peores resultados, según el Informe de Desarrollo Sostenible 2019, publicado a fines de junio por la Fundación Bertelsmann de Alemania y la Sustainable Development Solutions Network, con sede en Nueva York y París.*

El informe Bertelsmann-SDSN incluye 17 «tableros» (dashboards) con indicadores seleccionados por los autores para cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, y un índice global (BS/ODS) que los resume en un solo número y permite la clasificación de los 162 países para los cuales hay datos suficientes.

El informe de progreso del secretario general de las Naciones Unidas sobre los ODS muestra que en 2030 muchos habrán quedado atrás, pero omite mencionar las responsabilidades de los ricos.

Cuando los Estados miembro de las Naciones Unidas solicitan al secretariado un informe sobre casi cualquier tema, la respuesta tiende a seguir la fórmula clásica del vaso medio lleno/medio vacío: Estamos avanzando, pero aún queda mucho por hacer.

Las Naciones Unidas advierten en un informe que se publicará en julio que “no hay escapatoria al hecho de que el panorama mundial para la implementación de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) tiene un deterioro general desde 2015, dificultando los esfuerzos de los gobiernos y otros socios” para alcanzarlos.

Una de las razones del negativo contexto es el hecho de que hay crecientes obstáculos para un claro compromiso con la cooperación multilateral, fundamental para los acuerdos de la comunidad mundial,  afirma el documento de 35 páginas, que se publicará antes del  Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible del Consejo Económico y Social (Ecosoc), del 9 al 18 de julio.

Una declaración política será adoptada por los jefes de Estado y de gobierno en la cumbre de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Asamblea General de Naciones Unidas, en septiembre de 2019. Para llegar a un consenso, los Estados miembros han iniciado negociaciones y está circulando un segundo borrador de la declaración. El documento se titula por ahora “Preparándonos para una Década de Acción y Resultados (delivery) para el Desarrollo Sostenible: Declaración Política de la Cumbre de los ODS” y se divide en tres secciones: I. Nuestro Compromiso, II. Nuestro mundo hoy, III. Nuestro llamado a la acción acelerada.

Las negociaciones están siendo co-facilitadas por la embajadora Sheila Gweneth Carey, representante permanente de las Bahamas y el embajador Olof Skoog, de Suecia. Algunas áreas clave de interés y preocupación se evidencian comparando los cambios realizados entre el borrador cero del documento y el segundo borrador en análisis desde mediados de junio.

En Colombia, un informe de Angélica Beltrán, Karla Díaz y David Cruz, investigadores de la Asociación Ambiente y Sociedad argumentan que "las industrias extractivas y la contaminación atmosférica en las ciudades son una fuente importante de conflictos socioambientales". El informe plantea: "La protección del medio ambiente muestra un debilitamiento progresivo ... Debido a la falta de información ambiental actualizada y la simplificación de los procedimientos para otorgar permisos y licencias, a las comunidades afectadas les resulta cada vez más difícil controlar las amenazas sobre sus tierras y sus medios de subsistencia ". Además, las instituciones de control ambiental no tienen la capacidad de supervisar adecuadamente las actividades extractivas, lo que ha permitido ecocidios graves como el afloramiento de petróleo crudo en el Bloque Lizama y la violación de las normas ambientales por parte de Emerald Energy en el Bloque Ombu, ubicado en la región amazónica.

La sociedad civil presentó varias sugerencias al "informe de hitos" oficial francés que se presentó a la ONU en 2018, cubriendo seis de los 17 ODS y ATD Cuarto Mundo encuentra "muy poco esfuerzo para hacer sinergia entre los diversos objetivos, mientras que estos llamados" los objetivos ambientales tienen un gran impacto el uno en el otro. Por ejemplo, podemos lamentar que no se vea que estos objetivos tengan un impacto en el ODS 1. El objetivo de superar la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo no es una preocupación importante en el informe francés, mientras que es transversal. En esta etapa de redacción, el "informe de hitos" relativo al ODS 6 sobre el agua no menciona que el acceso al agua es una condición esencial para reducir la pobreza, al igual que el ODS 7 y el acceso a la energía. Del mismo modo, la recomendación fundamental de "no dejar a nadie atrás" no se traduce en la implementación de los ODS".

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