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Paraguay enfrenta fuertes desafíos para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que tienen como foco la reducción de las desigualdades y que se vinculan de manera directa con la producción y el crecimiento. El derecho a la salud está pendiente y la protección social es todavía un derecho a impulsar.Si bien hay un mejoramiento sistemático de los indicadores de la última década, este resultado positivo fue lento. Luego de más de una década de crecimiento económico, las oportunidades perdidas en materia de bienestar, transformación productiva y justicia tributaria colocan al país en condiciones poco favorables para cumplir los ODS. La protección social es todavía un derecho a impulsar.

La ayuda al desarrollo está canalizada cada vez más a través instituciones financieras al desarrollo. Estas instituciones nacionales están particularmente solicitadas cuando se utiliza el dinero de ayuda al desarrollo para liberar aún más inversión. Cuando están bien utilizadas, estas herramientas tienen el potencial de permitir el desarrollo de los sectores de la economía de los países que, de otro modo, no atrajeran la inversión para fortalecerse y ampliarse. Sin embargo, esta publicación presenta una serie de deficiencias alarmantes en cómo operan estas instituciones que pueden impedir a los objetivos internacionales de desarrollo.

Este nuevo informe titulado ‘La eficacia del desarrollo en lo relativo al apoyo del sector privado con fondos AOD’ examina nueve Instituciones de Financiación del Desarrollo (IFD). Cinco estudios de casos sirvieron de base para el estudio, que encontró que las prácticas de las IFD resultan inadecuadas en relación con tres áreas esenciales:

Bulgaria ha recorrido un largo camino desde su turbulenta transición política y económica en la década de 1990 hasta convertirse en miembro de la Unión Europea (UE) en enero de 2007. Hoy es una economía de ingreso medio alto de 7,2 millones de personas con un ingreso per cápita de 7.420 dólares (INB per cápita, 2014). Sin embargo, desde el año 2008, el crecimiento económico ha sido lento y la mejoría del 40% de la población con menores ingresos ha sido leve. Apoyándose en una gestión macro-fiscal prudente, el país resistió la crisis económica mundial con reducidos desequilibrios y un nivel de deuda pública sano (27,6% del PIB en 2014). Sin embargo, la convergencia se ha desacelerado y el ingreso per cápita es ahora solo el 45% de la media de la UE en 2013. Según datos de Eurostat, en 2014 Bulgaria ocupaba el segundo lugar en cuanto a tasa de riesgo de pobreza-o-exclusión social. La crisis y las medidas adoptadas para congelar los ingresos exacerbaron la desigualdad social y las posibilidades de que casi la mitad de la población pueda salir de la trampa de la pobreza y la exclusión social. Ante esta situación, ¿qué se debe hacer para implementar la Agenda 2030?

India es una de las economías emergentes del mundo, con un crecimiento impresionante. Este crecimiento ha aumentado el ingreso de una parte muy pequeña de la población del país, que tiene el mayor número de pobres en el mundo. Todavía millones de niños están fuera de la escuela, muchos no llegan vivos a la edad de cinco años y muchas madres mueren durante el parto. El país enfrenta los retos de las desigualdades sociales y económicas, el crecimiento económico centrado en las ciudades y la reducción de espacios cívicos. Si bien el crecimiento económico ha creado una gran clase media, aún está por "derramar" a los pobres rurales, los agricultores y las personas pobres y marginadas, incluidos los dalits (castas registradas) y adivasis (tribus reconocidas), que constituyen el 25% de la población. Hay un vivo debate sobre las consecuencias de actividades como la minería que destruyen los bosques y el medio ambiente y sus implicancias para el cambio climático. Por un lado, el crecimiento económico proporciona recursos para una mayor inversión hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, por otro, el modelo de crecimiento urbanocéntrico y el aumento de los casos de tráfico de influencias tienen como resultado el aumento de la desigualdad y la pérdida de calidad de la democracia y plantean el desafío de lograr la Agenda 2030 y sus ODS.

¿Es la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible compatible con el proyecto neoliberal? Lo que sucede en España es precisamente un laboratorio práctico sobre cómo las instituciones, los partidos políticos y la ciudadanía se están planteando responder a esa pregunta. El país tiene cuestiones evidentes para alcanzar algunas metas de la Agenda 2030. Se le reconoció su apuesta por el reconocimiento de las libertades y derechos en materia de igualdad, dispone de condiciones geográficas, climáticas y desarrollo tecnológico para abordar transiciones energéticas hacia modelos basados en recursos renovables, su desafío en materia de empleo es de tal dimensión que sugiere la necesidad de explorar políticas y mecanismos de transformación productiva, el margen fiscal es amplio teniendo en cuenta su baja recaudación impositiva en relación a los países de su entorno, y las tasas de pobreza y desigualdad nacionales exigen priorizar políticas específicas para su reducción.

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