National reports

El informe de México analiza algunos desafíos para el logro de la Agenda 2030 en los planos nacional, estatal y municipal en los que la constante es la falta de enfoque de derechos humanos y de sustentabilidad en marcos normativos y de políticas públicas relacionados con temas que abarcan los ODS, y recomienda revisar, reformar y reorientar algunos de esos marcos, si se pretende seriamente generar condiciones de viabilidad para la Agenda, así como círculos virtuosos entre ODS y metas. Incluye también recomendaciones generales de la sociedad civil al gobierno mexicano sobre la importancia de la participación ciudadana en la discusión y el diseño del plan de implementación nacional, de los instrumentos y mecanismos de medición, seguimiento y revisión, así como el despliegue de mayores esfuerzos que aseguren una amplia difusión y apropiación social de la Agenda, punto de partida para “no dejar a nadie atrás”.
El Salvador logró avances en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) pero quedaron temas pendientes, ya sea por falta de recursos o compromiso. Con los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el gobierno tiene una nueva oportunidad de establecer lineamientos para que todos los sectores del país se comprometan con su cumplimiento. El Salvador es uno de los quince países seleccionados por el Sistema de las Naciones Unidas para la implementación acelerada de los ODS, tomando en cuenta que en el Plan Quinquenal de Desarrollo ya se habían definido metas y objetivos como seguridad, equidad, salud, educación de calidad, crecimiento, resiliencia y transparencia. Los organismos de las Naciones Unidas y el gobierno salvadoreño firmaron un acuerdo para una implementación acelerada que incluye la creación de un Consejo Nacional de Desarrollo Sostenible, integrado por representantes gubernamentales, del Sistema de las Naciones Unidas, de la sociedad civil y del sector privado, para el logro de los 17 ODS.
Afghanistan endorsed the Millennium Declaration and accompanying eight Millennium Development Goals (MDGs) only in March 2004 and added an additional goal to enhance security in order to recognize the critical role of peace and security in achieving the other MDGs. However, having lost over two decades to war, the country has had to modify the global timetable and benchmarks to fit local realities; therefore, 2020 was set for achieving its MDGs instead of 2015. The discrepancy between global and local timetables has created confusion and creates the risk of diverting the focus away from the 2030 Agenda for Sustainable Development. The Afghan Government published the final report on its progress in achieving the MDGs in 2015. Because its findings - if challenged by independent watchdogs and shadow reports of the civil society - can be used as the baseline for the Sustainable Development Goals (SDGs), this report will look at the status of each of the MDGs in Afghanistan, and consider the implications for implementing the 2030 Agenda.
Hungary has played a significant role in drafting the Sustainable Development Goals (SDGs). Before co-chairing, with Kenya, the Open Working Group on the Sustainable Development Goals (2013-2015), in 2013 Hungary organized the Budapest Water Summit, the final document of which called for the development of a stand-alone Sustainable Development Goal on Water and contained almost the same elements as those in SDG 6 on water and sanitation: namely improving sanitation and hygiene services, reducing pollution and increasing the re-use of untreated wastewater (e.g., for irrigation or industrial use), integrated water resources management and the protection of the environment. As a result, Hungary will convene the Budapest Water Summit in November 2016, designed to facilitate the implementation of the goals and targets connected to water as well as to identify technologies that combine traditional water management solutions with efforts to adapt to climate change, ensure energy security, sustainable food production, protect biodiversity, and improve public health. Despite this, Hungary faces a number of challenges with regard to the SDGs, primarily how to address the European migration crisis by taking measures to reduce one of its root causes—poverty-- and how to finance this work with the help of the private sector and financial institutions. Sustainable development cannot be achieved without economic growth, equality, inclusion, justice and without the engagement of women and young people in education and business.
As the 2030 Agenda on Sustainable Development recognizes, achieving sustainable development and inclusive economic growth requires greater attention to equality and justice, both on national and international levels. This requires the adjustment of equilibrium between the private sector and civil society and a guaranteed universal social protection floor. Sustainable development means seeking a balance of human rights, economic development and a secure environment, which will bring about people’s well-being in the short and long terms. This report looks at several of these areas in detail, focusing on social and cultural rights, in particular child development; economic security, particularly land and resource use; labor rights, particularly for women; environmental degradation and the role of transnational corporations. It summarizes the factors leading to a classic ‘development trap’ and identifies some important things that need to be done to overcome this.
En septiembre de 2015, Malta adhirió a la Agenda 2030 y a sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo que significa que debe cumplir sus promesas para ponerlos en práctica, concentrándose en erradicar la pobreza, garantizar el trabajo decente para todos y lograr el desarrollo sostenible. Este informe investiga los esfuerzos de Malta hacia la consecución de la Agenda 2030 y algunos de sus principales objetivos e incluye recomendaciones para el cumplimiento de los ODS. La educación para todos también es esencial para permitir que las personas en situación de pobreza sean dignos agentes de su propio destino y participen en la promoción de la Agenda 2030.
A pesar de los avances en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), Jordania ha avanzado poco en las metas que requerían un cambio estructural. De hecho, la erradicación de la pobreza y el hambre, la educación básica, la igualdad de género, la mejora de la salud infantil y materna, y la sostenibilidad ambiental siguen siendo los principales retos. En 2015, se lanzó "Jordania 2025”, una estrategia nacional que revisa las políticas anteriores y abre un proceso más amplio de participación que incluye varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre ellos la erradicación de la pobreza, la mejora del sistema educativo, la provisión de agua limpia y saneamiento, la garantía de un trabajo decente y el desarrollo de comunidades y ciudades sostenibles. Pero aún queda mucho por hacer para que este enfoque sea eficaz y permita que un desarrollo inclusivo y sostenible.
A pesar de los enormes problemas geopolíticos, políticos y socioeconómicos, Bangladesh ha podido obtener algunos logros extraordinarios durante las últimas décadas. Desde los años noventa, cuando la democracia se restableció y se hicieron algunas reformas económicas, la economía ha experimentado un crecimiento impresionante, y el país ha sido capaz de asegurar un progreso loable en educación, salud y equidad de género. Pero el cambio climático, la inestabilidad política y los disturbios han frustrado muchas expectativas. Solo los compromisos, la voluntad política y también un buen gobierno podrán asegurar que Bangladesh tendrá éxito en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2030.
La implementación de la Agenda 2030 requiere de urgentes medidas audaces y transformadoras necesarias para que el mundo cambie y tome un camino sostenible y resiliente. Para que sea un viaje colectivo del que nadie quede excluido, la escala y la ambición de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y las 169 metas requieren un enfoque amplio e integrado, no solo para equilibrar y realinear la economía mundial, sino también para modificar las prácticas político-económicas regionales y nacionales. La política de siempre y la economía determinada por los ricos y poderosos no tendrán cabida en este nuevo camino. El sentido histórico y el contenido social-estructural de este cambio implicarán la modificación de las estructuras profundas de la pobreza en las economías de la periferia e incluyen el abordaje de diferentes aspectos de la autonomía de los estados y los déficits democráticos subyacentes que se interponen en el camino de la construcción de las economías nacionales sostenibles.
One cannot discuss policy priorities and challenges in Lebanon without first addressing the dangerous developments the region is currently experiencing. Oppression, backwardness and the shortcomings of democracy in the region as a whole are serious hindrances that could turn the tide and reverse the more positive trends. Despite the challenges they raise, the current developments clearly demonstrate the potential for change in the region: people are no longer willing to stand idle in the face of tyranny, poverty, unemployment and marginalization. Lebanon is still facing the systemic challenges of the political confessional system. The state must be an institutional and constitutional expression of democracy and people’s rights. Genuine citizenship cannot be achieved without the rule of law, without a system that gives citizens their rights and duties towards both society and the state, which are also preconditions for an effective civil society. Thus the main obstacle to true citizenship in the country is still the partition of state offices and institutions among the different religious confessions.
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