Honduras

El 25 de agosto se realizó en Tegucigalpa la presentación oficial de la Agenda Política de las Mujeres y Feministas, con un intercambio de demandas, puntos de vista, expectativas y compromisos relacionados con la exigencia de respeto y reconocimiento de los derechos de las mujeres.

Las ponencias se centraron en la urgente necesidad de reconocer en el mundo político la participación de las mujeres y asegurar el derecho a una educación laica, gratuita y no sexista, así como poner al alcance de la sociedad hondureña el acceso a la salud sexual y reproductiva, erradicar las violencias contra las mujeres y los femicidios.

Foto: CEM-H

El Centro de Estudios de la Mujer (CEM-H) junto a la Red de Trabajadoras Domésticas de Honduras impulsan la formación de la Escuela de Formación "Somos trabajadoras". El objetivo de la escuela es crear un espacio de encuentro de mujeres para conocer y defender sus derechos laborales.

Trabajadoras domésticas de diferentes regiones participaron de la primera jornada de trabajo y socialización de la Escuela de Formación “Somos trabajadoras” que tuvo lugar el 27 y 28 de mayo.

Marcha contra la violencia y
femicidio. (Foto: CEM-H)

Honduras se ha comprometido a implementar la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y este compromiso resulta esencial para superar la violencia generalizada que se vive en el país. Honduras es el país de América Latina con mayor inequidad económica y también el más violento de todos los países del mundo que no se encuentran en guerra.

La vida de las mujeres es especialmente riesgosa. Más de 18 mil mujeres y niñas denunciaron violencia sexual entre 2010 y 2015 y solo obtuvieron sentencias condenatorias menos del 6% de los casos. Por este motivo, lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas para el 2030 como plantea el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 5 será un gran desafío.

Honduras se comprometió a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aprobados por la Asamblea de las Naciones Unidad en septiembre de 2015. Este compromiso resulta importante dada la situación critica que se vive en el país, donde el incremento de la violencia en todas sus manifestaciones hace que la población se sienta insegura y con miedo. Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas para el 2030 según se plantea en el ODS 5 será un gran desafió, pues el país ha sufrido grandes retrocesos en derechos de las mujeres luego del Golpe de Estado de junio de 2009 y se observa una gran concentración de poder en la Presidencia de la República, como lo revela la constitución del Consejo de Defensa y Seguridad, integrado por el Presidente del Poder Judicial, el Presidente del Congreso Nacional y el Presidente de la Republica, quien lo preside. El cumplimiento de las metas de los ODS requiere de voluntad política y al privilegiar recursos para la remilitarización del país está claro que la prioridad no son los derechos humanos. Solo si las organizaciones sociales, con el apoyo de la comunidad internacional, impulsan su cumplimiento se podría avanzar y mejorar la situación del pueblo hondureño.

El pasado 11 de febrero se presentó en Tegucigalpa la Unidad de Investigación de muerte violenta y Femicidios en la Agencia Técnica de Investigación Criminal ATIC. Esta unidad funcionará en las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula, e iniciará su trabajo con 30 millones de lempiras aprobados en el presupuesto nacional para el año 2016, con 40 agentes y 8 fiscales especializados en violencia contra las mujeres y femicidio.

Esta unidad se ha creado gracias a la incidencia política promovida desde el Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H) y de las organizaciones de mujeres y feministas que conforman la plataforma 25 de noviembre, espacio desde el cuál CEM-H ha impulsado varias acciones de las mujeres por el acceso a la justicia.

Foto: CEM-H.

El Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H) ha realizado varias jornadas de socialización con diputado(a)s, funcionario(a)s públicos clave de las diferentes Secretarías de Estado y con organización de la sociedad civil, sobre la veeduría social al Presupuesto Público en seguimiento al cumplimiento de las disposiciones generales del presupuesto en aquellos artículos que favorecen a las mujeres.

El Presupuesto de Género sigue siendo un gran reto dado que las mujeres no son prioridad para el gobierno. Considerando que los presupuestos deben cumplir con funciones sociales fundamentales, pues implica asignación de recursos, provisión de servicios básicos, la redistribución del ingreso y la riqueza, la apuesta nuestra sigue siendo que las mujeres incidamos en que los recursos sean distribuidos con justicia social y que la auditoria social sea permanente para que las y los corruptos no saqueen los fondos públicos.

Las organizaciones de mujeres, campesinas, indígenas, pobladoras, jóvenes, redes locales  y feministas salieron a la calles el 25 de noviembre Día Internacional de la NO Violencia en contra de las Mujeres,para denunciar y exigir que cese la ola de crímenes y de violencia contra mujeres en Honduras.

Desde muy tempranas horas del día las mujeres se apostaron frente a casa de gobierno logrando evadir el cerco militar instalado para impedirles el paso, consiguiendo mediante el drama, gritos de consignas y una gran cantidad de pancartas con los rostros de diferentes mujeres asesinadas recientemente, entre ellas el de Margarita Murillo, reconocida luchadora por el derecho a la tierra, manifestar todo el repudio y rechazo a la violencia, a los femicidios y un alto a la impunidad, exigiendo a su vez al gobierno asuma compromisos para atender toda esta grave problemática.  (Cartas entregadas al Presidente de la República y al Presidente del Congreso Nacional).

Foto: CEM-H.

Las Organizaciones de Mujeres y Feministas aglutinadas en diferentes plataformas y redes locales, reclaman, ante la discusión y aprobación del Presupuesto General de la República de Honduras, que es tiempo de que las mujeres tengan acceso a los recursos del presupuesto nacional.

La situación de las mujeres hondureñas es cada día más precaria, las condiciones de pobreza y miseria hacen cada vez más difícil su vida, que sumado a las violencias que enfrentan en la cotidianidad procedente del entorno familiar,  del crimen organizado, de los cuerpos represivos del Estado hacen que la matria pase en un constante dolor.

Organizaciones feministas, de la niñez y LGBI comparecieron como peticionarias y peticionarios ante el 152 período extraordinario de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH, en el Palacio de la Minería de México D.F el pasado 13 de agosto. En esta ocasión Carolina Sierra del Foro de Mujeres por La Vida, Regina Fonseca de CLADEM, Suyapa Martínez del Centro de Estudios de la Mujer Honduras CEM-H y de la Red Nacional de Defensoras , Gilda Rivera Centro de Derechos de Mujeres CDM y Daysi Flores de Asociadas por los Justo JASS,  alzaron sus voces feministas para denunciar el incremento de los femicidios que pasó de una tasa de 2.7 en el año 2005 a 14.6 en el 2013, cada 13.8 horas es asesinada una mujer en Honduras expresaron; además se resaltó el alto nivel de impunidad que se estima en un 95% y que a pesar de la tipificación del femicidio en el año anterior esto no ha dado el resultado esperado, dado que únicamente se han presentado cinco requerimientos fiscales y sólo uno fue sentenciado como femicidio.

En memoria de las víctimas de femicidios, grupos feministas protestaron contra la impunidad, con ataúdes, bolsas que simulaban a las mujeres que han sido asesinadas, flores y velas.
Entregando comunicados y flores mostraron su repudio a las políticas de seguridad instaladas por el gobierno nacionalista de Juan Orlando Hernández, en donde el resultado ha sido claramente el incremento de los femicidios y la violencia contra las mujeres.

Un escaso porcentaje (menos del 20%) de los casos en el 2012 pasaron a la Corte Suprema de Justicia; durante el año 2013 casi 600 mujeres fueron asesinadas, siendo el instrumento más utilizado el arma de fuego; un 6% de las víctimas de femicidios se encontraban en estado de embarazo; un 5% fueron víctimas de violación.

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