Guatemala se encuentra en una disyuntiva histórica: o abandona los viejos patrones “del desarrollo” basado en la extracción de la riqueza natural, depredación ambiental y explotación de mano de obra barata, y vuelve la mirada hacia formas más creativas e incluyentes de producción, democratiza su democracia y hace equitativa su distribución de riqueza y poder político o arribaremos –pronto- a una sociedad ingobernable, atizada por el conflicto. Los ODS requieren de un enorme esfuerzo de país, con decisiones audaces, guiadas por sus mejores hombres y mujeres, en donde equidad y justicia social sean los criterios fundantes.

Cerca de 830.000 mujeres en Bulgaria están en riesgo de pobreza, de las cuales el 33 por ciento son mayores de 65 años; las cifras para los hombres son 697.000 y 17 por ciento. Más de la mitad de los pensionistas búlgaros viven con pagos mensuales por debajo de la línea de pobreza. Bulgaria es también el Estado miembro de la UE en el que los niños corren el mayor riesgo de pobreza y exclusión social. Los datos de Eurostat para 2016 revelan que el 43,7 por ciento de los niños viven en hogares de bajos ingresos cuyos ingresos se basan en trabajos zafrales u otros tipos de trabajados precarios.

En la actualidad el 42,5% de la población en situación de pobreza tiene 14 años o menos, proporción que se eleva al 46,9% si se trata de pobreza extrema. Es decir, la pobreza total afecta a unos 828.000 niños y niñas, incluyendo 182.000 niños y niñas en situación de pobreza extrema, señala un informe publicado por la economista Verónica Serafini. 

Con este contexto, el Paraguay no solamente no cumplirá las metas en 2030 sino que, además, continuará con pobreza total y extrema, y poco habremos hecho para que la niñez viva en mejores condiciones.

Foto: ONU Web TV

"Las tareas de cuidado que realizan las mujeres se cumplen con demasiada frecuencia sin ningún pago o reconocimiento y cuando se paga por la tarea de cuidar a las personas que más amamos como nuestros hijos y padres apenas si se ofrece un salario mínimo, la mayoría de las veces sin ninguna forma de contrato o de protección formal de la seguridad social ", dijo Roberto Bissio, coordinador de Social Watch, en representación de la Global Coalition on Social Protection Floors (GCSPF) durante el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible.

"Sí, necesitamos más recursos. Necesitamos recaudar impuestos y construir capacidad, pero también necesitamos un cambio de paradigma, hacia un sistema de cuidado que oriente y coordine los programas de educación, salud y desarrollo social, comenzando por el reconocimiento del derecho a ser cuidado y de los deberes del Estado en ese sentido".

El presente y el futuro de los derechos económicos y sociales en Reino Unido dependerán considerablemente de las consecuencias legales y políticas de la salida de la Unión Europea.

En los últimos años, se han realizado cambios significativos en el estado de bienestar con la Ley de Reforma del Bienestar 2012 y la Ley de Reforma y Trabajo Social de 2016. Las reformas se justificaron por dos motivos: para reducir el déficit y eliminar la dependencia de los subsidios y facilitar el acceso al trabajo. Sin embargo, varios estudios han proporcionado evidencia sólida de que las reformas no están dando los resultados esperados, mientras que un gran número de hogares ha visto disminuir su nivel de acceso a los derechos a la seguridad social y a un nivel de vida adecuado.

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