Puerto Rico

La preocupación por los problemas del desarrollo de los países pequeños y la consideración de la escala reducida como una variable importante debe estar presente al discutir medidas innovadoras para erradicar el coloniaje y cumplir con los Objetivos del Desarrollo Sostenible, enfrentando los retos ante el cambio climático. El problema de desarrollo alternativo en países pequeños requiere elaborar nuevos enfoques que permitan una planificación endógena apropiada, ante este problema, reconociendo que son ecosistemas frágiles, existen poblaciones con derechos humanos y enfrentamos los retos del cambio climático, evitando copiar modelos externos o exógenos y reconociendo el contexto histórico, social y cultural del país. Por eso la escasez de recursos económicos, físicos y la fragilidad de sus ecosistemas impone que se diseñen estrategias para garantizar su estabilidad económica y social, donde las condiciones políticas dentro del país deben cambiar para que el poder se asigne de tal manera que apoye estos cambios.

La preocupación por los problemas del desarrollo de los países pequeños y la consideración de la escala reducida como una variable importante debe estar presente al discutir medidas innovadoras para erradicar el coloniaje y cumplir con los Objetivos del Desarrollo Sostenible, enfrentando los retos ante el cambio climático. El problema de desarrollo alternativo en países pequeños requiere elaborar nuevos enfoques que permitan una planificación endógena apropiada, ante este problema, reconociendo que son ecosistemas frágiles, existen poblaciones con derechos humanos y enfrentamos los retos del cambio climático, evitando copiar modelos externos o exógenos y reconociendo el contexto histórico, social y cultural del país. Por eso la escasez de recursos económicos, físicos y la fragilidad de sus ecosistemas impone que se diseñen estrategias para garantizar su estabilidad económica y social, donde las condiciones políticas dentro del país deben cambiar para que el poder se asigne de tal manera que apoye estos cambios.

En Puerto Rico se ha abierto una caja de Pandora de los males y se llaman –corrupción- cuando se intenta evaluar las leyes gentrificadoras y con los casos de destrucción ambiental de parte de las élites económicas. El problema deja de ser de justicia ambiental y se convierte en racismo ambiental y colonial dado las formas violentas de destruir la sociedad de parte de los llamados a defendernos y de entregar el Estado a las empresas, fomentando otra forma de corrupción llamada captura del Estado, representada con la Junta de Control/Supervisión Fiscal impuesta por el Congreso de EEUU. Los intentos de las empresas para influir en la formulación de las leyes, las políticas y la reglamentación del Estado, son representados con la Junta de Control/Supervisión Fiscal, compuesta por empresarios que cambian leyes, establecen reformas que favorecen la corrupción y la venta del país, por encima del gobierno y el pueblo. En el 2019 con la Ley 60 del Código de Incentivos3 que envuelve diversas leyes y reformas que favorecen, reconoce todo lo que han realizado para lograr sus agendas, “… esta administración ha tomado decisiones contundentes dirigidas a lograr un mejor y más eficaz ambiente de negocios e inversión.” Incluyen en el código desde la ley de reforma laboral, la reforma de permisos hasta acuerdo con AirBNB y otros que refleja la agenda neoliberal, racista y colonial.

En Puerto Rico se ha abierto una caja de Pandora de los males y se llaman –corrupción- cuando se intenta evaluar las leyes gentrificadoras y con los casos de destrucción ambiental de parte de las élites económicas. El problema deja de ser de justicia ambiental y se convierte en racismo ambiental y colonial dado las formas violentas de destruir la sociedad de parte de los llamados a defendernos y de entregar el Estado a las empresas, fomentando otra forma de corrupción llamada captura del Estado, representada con la Junta de Control/Supervisión Fiscal impuesta por el Congreso de EEUU.

Puerto Rico estaba en crisis social, económico y ambiental desde antes de los huracanes (2017) y los terremotos de enero (2020), nuestro tejido social ya estaba frágil y existía una alta incidencia de casos de violencia de género. Con el COVID 19 no se eliminó ninguno de esos problemas, se agravan la pobreza y la falta de servicios esenciales que se mezclan con los desastres ambientales y humanos y problemas serios de gobernabilidad. En el 2020, no superamos la metástasis de la corrupción y llega esta pandemia y el “quédate en tu casa”, sin contestar ¿cómo vamos a sobrevivir sin trabajar? En el 2021, nos vacunan creando un falso sentido de seguridad, y ya se habla de recuperar la economía, la apertura de los diversos sectores económicos que aún no han abierto, las escuelas y universidades y la disminución de las restricciones.

Desde Puerto Rico, la organización de mujeres Cohitre también describe una "condición colonial que impone agendas ajenas a nuestro pueblo". En septiembre de 2017, los huracanes Irma y María llegaron a la isla, destruyeron 70,000 casas y colapsaron su red eléctrica (aún no completamente restaurada), su sistema de transporte, hospitales y suministros de combustible y alimentos.

Los efectos catastróficos se agudizan por la ausencia de poderes políticos -la isla es un "territorio no incorporado" de los Estados Unidos. Desde 1898- y el control de sus finanzas por un Consejo de Control Fiscal impuesto por los Estados Unidos, debido a su endeudamiento. "La desviación de fondos para pagar deuda pública, planes de ajuste, medidas de austeridad, la reducción del sector público y la privatización han comprometido la capacidad del gobierno para responder a la crisis" mientras "la respuesta del gobierno de los Estados Unidos es lenta, errática y centralizada” y el Congreso de Estados Unidos ”no ha mostrado apuro por proporcionar ayuda a Puerto Rico, dado el debate sobre la corrupción y la forma de administrar los fondos".

El archipiélago de Puerto Rico es parte del Caribe, es propiedad de Estados Unidos (territorio no incorporado, o mejor definido como colonia desde 1898) poblada por personas que poseen en teoría la ciudadanía estadounidense. Es un pueblo en resistencia ante los procesos de asimilación y ante el proceso de colonización, resistencia manifestada en el idioma español y en la construcción social- cultural caribeña. Los asuntos sistémicos que enfrentamos en la economía y sociedad son debidos a nuestra condición colonial que impone agendas ajenas a nuestro pueblo y al modelo de capitalismo dependiente y de industrialización por invitación. La isla adopta la decisión por un crecimiento económico acelerado basado en la inversión extranjera (industrialización por invitación) y en la producción de bienes para exportar, capitalismo dependiente.
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